Colitis ulcerosa
Una enfermedad crónica que se puede controlar bien con el plan adecuado.
La colitis ulcerosa puede ser impredecible, pero los tratamientos modernos ayudan a la mayoría de los pacientes a llevar una vida plena y sin molestias entre los brotes.
La colitis ulcerosa (CU) es una enfermedad inflamatoria intestinal crónica que provoca inflamación continua y úlceras a lo largo del revestimiento interno del colon y el recto. Los síntomas suelen aparecer de forma gradual y pueden agravarse con el tiempo si no se trata adecuadamente. La enfermedad suele seguir un patrón de brotes (periodos de inflamación activa y síntomas) seguidos de remisión. La causa exacta no se conoce del todo, pero la predisposición genética, la disfunción del sistema inmunitario y factores ambientales como el estrés y la dieta influyen en su aparición.
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La colitis ulcerosa de un vistazo
Efectos
Solo el colon y el recto
Patrón
Inflamación crónica
Curso
Brotes y remisiones
Edad de aparición
Entre 15 y 30 años
En qué se diferencia de la enfermedad de Crohn
Tanto la colitis ulcerosa como la enfermedad de Crohn son enfermedades inflamatorias intestinales (EII) y comparten muchos síntomas. Las diferencias principales son las siguientes: la colitis ulcerosa afecta únicamente al colon y al recto, con una inflamación continua a lo largo del revestimiento. La enfermedad de Crohn puede afectar a cualquier parte del tracto digestivo, con focos de inflamación que pueden extenderse más profundamente en la pared intestinal. Es importante distinguirlas porque los enfoques terapéuticos difieren.
La colitis ulcerosa se denomina a veces según la zona del colon afectada: proctitis ulcerosa (solo el recto), proctosigmoiditis (recto y colon inferior), colitis del lado izquierdo o pancolitis (todo el colon). La extensión de la enfermedad influye en las opciones de tratamiento y en el seguimiento.
Síntomas comunes
Los síntomas varían en función de la gravedad y la localización de la inflamación, pero suelen incluir:
Dolor abdominal y calambres
Diarrea persistente, a menudo con sangre o mucosidad
Sangrado y molestias rectales
Necesidad urgente y frecuente de ir al baño
Pérdida de peso
Fatiga
Fiebre durante los brotes
Estreñimiento ocasional, especialmente en casos de proctitis
La colitis ulcerosa también puede provocar síntomas fuera del tracto digestivo, como dolor articular, inflamación ocular y problemas cutáneos. En algunos pacientes, estos pueden ser los primeros signos de un brote.
Cómo se diagnostica la colitis ulcerosa
Durante su primera visita, el Dr. Chung revisará detenidamente su historial médico y sus síntomas. A partir de ahí, varias pruebas diagnósticas pueden ayudar a confirmar la colitis ulcerosa y a diferenciarla de otras afecciones, como la enfermedad de Crohn, una infección o el síndrome del intestino irritable.
Colonoscopia con biopsia
La prueba más concluyente. Mediante una colonoscopia se examina directamente el colon y se obtienen muestras de tejido para confirmar la colitis ulcerosa y descartar otras causas.
Análisis de sangre
Comprueba si hay anemia, marcadores de inflamación y signos de infección. Ayuda a evaluar la gravedad.
Análisis de heces
Descartar las causas infecciosas de la diarrea y evaluar los marcadores de inflamación, como la calprotectina fecal.
Pruebas de imagen (radiografías, tomografías computarizadas, resonancias magnéticas)
Se utiliza para evaluar el grado de inflamación, detectar complicaciones y ayudar a diferenciar la colitis ulcerosa de la enfermedad de Crohn.
Opciones de tratamiento
Actualmente, la colitis ulcerosa no tiene cura, salvo la cirugía, pero existen múltiples tratamientos que controlan eficazmente los síntomas, reducen la frecuencia de los brotes y ayudan a mantener la remisión. La mayoría de los pacientes siguen estos tratamientos por etapas.
Primera línea
Gestión de medicamentos
Los fármacos antiinflamatorios suelen ser el punto de partida: los 5-ASA (mesalamina) para la enfermedad de leve a moderada, los corticosteroides para los brotes activos y los inmunomoduladores o los fármacos biológicos (como los agentes anti-TNF) para los casos de moderados a graves o para la enfermedad dependiente de esteroides. La combinación adecuada depende de la extensión y la gravedad de la enfermedad.
Solidario
Cambios en la alimentación y el estilo de vida
La dieta no provoca la colitis ulcerosa, pero puede influir en los síntomas. Muchos pacientes notan que, durante los brotes, les ayuda limitar el consumo de alimentos ricos en fibra, lácteos, comida picante, cafeína y alcohol. La hidratación, una alimentación equilibrada, la actividad física regular y el control del estrés contribuyen a controlar los síntomas entre brotes.
Cuando sea necesario
Cirugía
En los casos graves que no responden al tratamiento farmacológico, ante complicaciones graves (megacolon tóxico, perforación, hemorragia grave) o ante cambios precancerosos, la cirugía ofrece una solución definitiva. Dado que la colitis ulcerosa afecta únicamente al colon y al recto, su extirpación cura la enfermedad.
Opciones quirúrgicas
Cuando la cirugía es la solución adecuada, existen dos enfoques principales. El Dr. Chung le explicará cuál se adapta mejor a su situación, su anatomía y sus objetivos.
Proctocolectomía con bolsa en J
Cirugía reconstructiva (IPAA)
Se extirpan el colon y el recto, y se crea una bolsa a partir del intestino delgado que se conecta al ano. Permite evacuar de forma casi normal sin necesidad de una bolsa externa. Suele ser la opción preferida para pacientes jóvenes y, por lo demás, sanos.
Proctocolectomía con ileostomía terminal
Ileostomía permanente
Se extirpan el colon y el recto, y se lleva el intestino delgado hasta la pared abdominal para que desemboque en una bolsa externa. Se trata de una intervención más sencilla, sin complicaciones relacionadas con la bolsa y con un funcionamiento fiable a largo plazo.
Seguimiento a largo plazo del cáncer: Las personas con colitis ulcerosa presentan un riesgo elevado de padecer cáncer colorrectal con el paso del tiempo, especialmente si la enfermedad es extensa (colitis del lado izquierdo o pancolitis) o si su duración es prolongada (más de 8 años). Las colonoscopias de seguimiento periódicas forman parte de la atención a largo plazo. Consulte al Dr. Chung sobre el calendario más adecuado para su caso.
Recuperación y gestión a largo plazo
En el caso de los pacientes que siguen un tratamiento farmacológico, el objetivo es alcanzar y mantener la remisión con la dosis mínima eficaz de medicación. Las revisiones periódicas, el seguimiento de los síntomas y los ajustes en función de cómo te encuentres forman parte de un proceso a largo plazo.
En el caso de los pacientes quirúrgicos, los plazos de recuperación varían en función del método utilizado y de factores individuales. El Dr. Chung proporciona instrucciones detalladas para el cuidado posterior y un seguimiento continuo. La mayoría de los pacientes retoman sus actividades habituales y experimentan un alivio duradero de los síntomas.
Recibe atención especializada para la colitis ulcerosa
Tanto si te acaban de diagnosticar la enfermedad, como si estás pasando por una recaída o estás pensando en operarte, el Dr. Chung puede ayudarte a elaborar un plan que se adapte a tu vida y a tu enfermedad.
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