Fisura anal
Las fisuras anales causan mucho dolor. La buena noticia es que la mayoría se cura bien con los cuidados adecuados.
La mayoría de las fisuras agudas se curan con un tratamiento conservador sencillo. En los casos persistentes, las opciones modernas ofrecen un alivio eficaz sin necesidad de cirugía mayor.
Una fisura anal es un pequeño desgarro en la mucosa del canal anal. Las fisuras son una de las causas más frecuentes de dolor anal intenso, especialmente al defecar. La mayoría se deben a la tensión mecánica que supone la expulsión de heces voluminosas o duras, pero las fisuras persistentes o recurrentes a veces indican la presencia de afecciones subyacentes que deben evaluarse.
Por qué duelen tanto las fisuras anales (y por qué no se curan)
Las fisuras son especialmente dolorosas debido a un ciclo que se autoalimenta y en el que interviene el músculo del esfínter anal.
El ciclo del dolor de la fisura
1
Se produce un desgarro. Suele deberse a la expulsión de heces duras o voluminosas.
2
El dolor provoca un espasmo muscular. El esfínter interno se contrae de forma involuntaria.
3
El espasmo reduce el flujo sanguíneo hacia la fisura, lo que retrasa o impide la cicatrización.
4
La fisura persiste y se vuelve a abrir con cada evacuación, reiniciando así el ciclo.
Romper este ciclo es el principio fundamental en el que se basan la mayoría de los tratamientos para las fisuras. Ablandar las heces reduce el riesgo de nuevas lesiones, y relajar el músculo esfínter restablece el flujo sanguíneo, lo que permite la cicatrización.
Fisuras agudas frente a crónicas
Las fisuras se clasifican según el tiempo que llevan presentes. Esta distinción es importante porque determina el tratamiento.
Fisura aguda
Duración: menos de 6 semanas.
Aspecto: Una herida reciente y superficial en la piel.
Pronóstico: La mayoría se cura solo con tratamiento conservador: fibra, hidratación, baños de asiento y laxantes.
Fisura crónica
Duración: Más de 6 semanas, o de forma periódica.
Aspecto: A menudo presenta rasgos característicos, como una verruga cutánea en el borde externo, una pequeña papila en el borde interno y fibras musculares visibles en la base.
Pronóstico: Por lo general, requiere medicamentos tópicos, inyecciones de bótox o tratamiento quirúrgico para curarse.
Causas comunes
La mayoría de las fisuras son de origen mecánico, causadas por el paso de heces duras o voluminosas que distienden el canal anal más allá de lo que el tejido puede soportar. Pero también influyen otros factores.
Estreñimiento y esfuerzo al defecar
La causa más común. La expulsión de heces duras o voluminosas estira el tejido anal más allá de su límite.
Diarrea crónica
Las deposiciones frecuentes y las heces ácidas pueden irritar y dañar la mucosa anal.
Parto
El esfuerzo físico que supone el parto vaginal puede provocar fisuras, a veces junto con otros problemas del suelo pélvico posparto.
Infancia
Las fisuras anales son especialmente frecuentes en los bebés debido al estreñimiento provocado por los cambios en la dieta y por el hecho de que sus hábitos intestinales aún se están desarrollando.
Enfermedad inflamatoria intestinal
La enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa pueden provocar fisuras que suelen aparecer en lugares poco habituales y que son más difíciles de curar.
Infecciones
Las infecciones de transmisión sexual, la tuberculosis y el VIH son causas menos frecuentes, que suelen estar asociadas a fisuras atípicas o persistentes.
Traumatismo anal
Cualquier lesión en la zona anal, incluidas las provocadas por el coito anal o por procedimientos médicos, puede provocar una fisura.
En raras ocasiones, cáncer
El cáncer de ano puede presentarse en ocasiones como una fisura que no se cura. Una fisura persistente y atípica requiere una evaluación exhaustiva.
Síntomas comunes
Es posible que las fisuras no se vean fácilmente debido a su ubicación, pero los síntomas suelen ser reconocibles.
Dolor agudo durante la evacuación intestinal, que suele durar entre unos minutos y varias horas después
Sangre de color rojo vivo en el papel higiénico o que recubre las heces
Sensación de quemazón o picor
Un desgarro o una grieta visibles en la piel del ano
Una pequeña verruga cutánea cerca de la fisura (en casos crónicos)
El estreñimiento, que a veces se agrava por el miedo a que la evacuación sea dolorosa
Secreción con olor desagradable
Molestias o dolor persistentes después de ir al baño
Cuándo acudir al médico: La mayoría de las fisuras se curan en unas pocas semanas con un tratamiento conservador. Si el dolor persiste más allá de las seis semanas, los síntomas no mejoran con los cuidados en casa, la fisura se encuentra en una zona inusual o notas algún cambio preocupante, es el momento de acudir al médico para determinar el tratamiento adecuado y descartar posibles causas subyacentes.
Cómo se diagnostican las fisuras anales
Durante la consulta, el Dr. Chung analizará sus síntomas y su historial médico, y le realizará un examen físico sin causarle molestias. La mayoría de las fisuras se pueden detectar mediante una inspección visual. En algunos casos, es posible que se realice una anoscopia muy suave; sin embargo, si el dolor es intenso, es posible que se posponga el examen hasta que el tratamiento inicial haya aliviado los síntomas. Si existe alguna sospecha de que pueda haber alguna afección subyacente, es posible que se recomienden pruebas adicionales, como una colonoscopia.
Opciones de tratamiento
El tratamiento sigue un enfoque gradual, comenzando por las opciones más sencillas y pasando a otras más intensivas según sea necesario. La mayoría de las fisuras no requieren más allá del primer paso.
Primera línea
Tratamiento conservador
La ingesta de fibra, una hidratación adecuada, los ablandadores de heces y los baños de asiento con agua tibia constituyen la base del tratamiento de las fisuras. Las cremas tópicas de venta libre y los productos que contienen lidocaína pueden aliviar el dolor durante la cicatrización. En el caso de las fisuras agudas, este enfoque permite curar la mayoría de los casos en unas pocas semanas.
Siguiente paso
Medicamentos tópicos
Cuando el tratamiento conservador no es suficiente, los medicamentos tópicos recetados pueden romper el ciclo de espasmos del esfínter. La pomada de nitroglicerina y las cremas con bloqueadores de los canales de calcio (como la nifedipina o el diltiazem) relajan el músculo del esfínter interno, restableciendo el flujo sanguíneo y permitiendo que la fisura se cure. Se aplican dos o tres veces al día durante varias semanas.
Para los casos más difíciles
Inyección de bótox
La toxina botulínica inyectada en el músculo esfínter interno relaja temporalmente el espasmo, lo que da tiempo a que la fisura se cure. Los efectos duran entre dos y tres meses, lo que suele ser tiempo suficiente para una curación completa. Es una buena opción para las fisuras crónicas que no han respondido al tratamiento tópico, y una alternativa a la cirugía para los pacientes que desean evitarla.
Para fisuras crónicas
Esfinterotomía interna lateral
El tratamiento quirúrgico de referencia para las fisuras crónicas. Se realiza una pequeña incisión precisa en el músculo esfínter interno para reducir de forma permanente el espasmo y permitir la cicatrización. Las tasas de éxito superan el 90 % en el caso de las fisuras crónicas. La recuperación suele ser rápida, y la mayoría de los pacientes retoman sus actividades normales en el plazo de una o dos semanas.
Prevención
Una vez que la fisura se ha curado, estos hábitos reducen considerablemente la probabilidad de que vuelva a aparecer otra.
✓Sigueuna dieta rica en fibra (entre 25 y 30 gramos al día) que incluya frutas, verduras y cereales integrales.
✓Mantentebien hidratado, sobre todo cuando aumentes el consumo de fibra.
✓Nohagas fuerza al ir al baño. Tómate tu tiempo.
✓Ve al bañocuando sientas ganas. Aguantarte puede hacer que las heces se endurezcan y sean más difíciles de expulsar.
✓Tomalaxantes cuando sea necesario, sobre todo durante los viajes o los cambios en la dieta.
✓Haz ejerciciocon regularidad para favorecer el buen funcionamiento intestinal.
✓Abordala diarrea o el estreñimiento crónicos en lugar de ignorarlos.
Recuperación y postratamiento
La recuperación depende del tratamiento. El tratamiento conservador y los medicamentos tópicos no requieren tiempo de reposo, pero sí varias semanas de uso constante. La inyección de Botox se realiza en la consulta y permite reanudar inmediatamente las actividades cotidianas. El tratamiento quirúrgico mediante esfinterotomía interna lateral suele implicar un tiempo de reposo mínimo, y la mayoría de los pacientes retoman sus actividades normales en el plazo de una o dos semanas. El Dr. Chung proporciona instrucciones detalladas para el cuidado posterior, que incluyen el cuidado de la herida, pautas de actividad y hábitos de higiene personal para favorecer una buena cicatrización.
Alivia de verdad el dolor de las fisuras
Si sufre de dolor al ir al baño o tiene una fisura que no se cura, el Dr. Chung puede explicarle las opciones disponibles y ayudarle a encontrar el tratamiento más adecuado para su caso concreto.
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