
En el ámbito de la proctología, esta costumbre tiene un nombre: «TikTok Tush». Y aunque los vídeos puedan resultar entretenidos, las consecuencias físicas no lo son en absoluto.
El cuerpo humano no está diseñado para permanecer sentado en el inodoro durante largos periodos de tiempo. A diferencia de una silla o un sofá, que sostienen la pelvis y los glúteos, el asiento del inodoro tiene un enorme agujero en el centro.
Cuando te sientas, el recto queda más bajo que el resto de los glúteos. Al no contar con el apoyo habitual del suelo pélvico, la gravedad toma el control. Esto provoca un efecto de «sumidero» en el que la sangre se acumula en las delicadas venas de la zona rectal. Cuanto más tiempo permanezcas sentado, más se estiran y se ingurgitan esas venas, hasta acabar convirtiéndose en hemorroides sintomáticas.

Un estudio reciente de 2025 puso de manifiesto hasta qué punto nuestros teléfonos han cambiado nuestros hábitos de higiene en el baño. Los datos muestran una relación directa entre el «navegar por el móvil en el baño» y el aumento de los casos de hemorroides:
No se trata solo del esfuerzo, sino también de la postura. Cuando te inclinas hacia delante para mirar el móvil, aumentas la presión intraabdominal. Esta presión, junto con la falta de soporte pélvico, actúa como si «se retorciera una manguera de jardín». La sangre entra, pero le cuesta salir, lo que hace que esos cojines vasculares se hinchen.
Aunque no empujes ni te esfuerces, el simple hecho de «quedarte sentado» en el inodoro durante veinte minutos ya es perjudicial para tu salud.
El consejo del Dr. Chung para que tu recuperación (y tu salud rectal) vayan por buen camino es sencillo: el baño es una zona libre de dispositivos.
Si el «TikTok Tush» ya ha pasado de ser un nombre gracioso a convertirse en una dolorosa realidad, no esperes un mes para pedir cita en el hospital. El Dr. Chung lleva 11 años ejerciendo y está especializado en revertir los daños causados por los hábitos modernos.
Nuestro protocolo de atención personalizada nos permite programarte una evaluación rápidamente y, si es necesario realizar una intervención, tendrás acceso a tu cirujano las 24 horas del día, los 7 días de la semana, a través de su teléfono móvil. No deberías tener que pasar por una recuperación dolorosa mientras esperas a que te devuelva la llamada una enfermera de asesoramiento. Deja el teléfono en la mesita de noche y dale a tu cuerpo el descanso que realmente necesita.