Remedios caseros para un alivio rápido
La mayoría de la gente prefiere probar primero a ver qué tal le va por su cuenta antes de acudir al médico. Si tus síntomas son leves, puedes empezar a notar una mejora rápidamente cambiando tus hábitos.
- Baños de asiento: Es, en esencia, un día de spa para la zona de la espalda. Siéntate en unos centímetros de agua tibia durante 15 minutos varias veces al día. Esto ayuda a relajar el músculo del esfínter y reduce la inflamación.
- Cremas y pomadas: Las cremas de venta libre pueden aliviar el picor y el ardor.
- El truco del azúcar: Aunque suene raro, hay quien afirma que poner un poco de azúcar granulado sobre una hemorroide prolapsada puede ayudar a reducir la inflamación.
- Alivia el esfuerzo: tu dieta puede ser tu mejor aliada o tu peor enemiga en este caso. Opta por suplementos de fibra y laxantes blandos para asegurarte de no tener que hacer fuerza al ir al baño.
- Las ventajas del bidé: Evita la limpieza con papel abrasivo. Un bidé o unas toallitas húmedas de alta calidad (¡sin perfume!) pueden prevenir una mayor irritación.
- La silla tipo donut: Precaución: Las almohadas tipo donut son excelentes para aliviar la presión, pero hay un inconveniente. Si tienes hemorroides prolapsadas de gran tamaño, el agujero del donut puede provocar que se acumule más sangre en la zona, lo que empeora la sensación de «hinchazón».
Cuándo acudir a un profesional
A veces, los remedios caseros son como ir a apagar un incendio con una pistola de agua. Si no ves ninguna mejoría en 48 horas, es hora de acudir al médico.
La razón más importante para acudir al médico es asegurarse de que realmente se trata de una hemorroide. Hay otras afecciones que pueden presentar síntomas similares, y tratar un problema que no es el adecuado es la razón por la que muchas personas no logran encontrar alivio. El Dr. Chung recomienda una evaluación profesional para que sepas exactamente qué tratamiento es el adecuado.
Opciones de tratamiento profesional
Si la atención domiciliaria no resulta suficiente, la consulta ofrece soluciones más rápidas y duraderas.
- Ligadura: Se trata del tratamiento de referencia para las hemorroides de menor tamaño. Se coloca una pequeña banda alrededor de la base, lo que corta el suministro de sangre y hace que la hemorroide se atrofie.
- Escleroterapia: consiste en una inyección destinada a reducir el tejido. Aunque es un tratamiento no invasivo, el Dr. Chung señala que a menudo requiere varias sesiones y que los resultados a largo plazo suelen ser menos satisfactorios en comparación con la ligadura.
- Láser e IRC: Estos métodos utilizan luz o calor para coagular la sangre y reducir el tamaño de la hemorroide.
- Extirpación quirúrgica: en los casos más graves y de mayor tamaño, la extirpación completa puede ser la única forma de garantizar que el problema no vuelva a aparecer.
Cada procedimiento tiene su propio perfil de recuperación y riesgos. Para problemas menores, la ligadura suele ser la solución ideal. En casos más graves y complejos, nos centramos en los tratamientos con láser o en la extirpación quirúrgica para garantizar un resultado óptimo.
Por qué es importante elegir bien a tu médico
Si finalmente necesitas someterte a una intervención, «quién» la realice es tan importante como «cómo» se haga. El Dr. Chung lleva 11 años ejerciendo y se ha especializado específicamente en la experiencia de la recuperación.
En un hospital convencional, es posible que no veas a tu cirujano hasta más de un mes después de la intervención. El Dr. Chung hace las cosas de otra manera. Atiende a los pacientes en el plazo de una semana y ofrece una atención personalizada. Esto incluye un protocolo específico para el tratamiento del dolor y la posibilidad de contactar con él las 24 horas del día, los 7 días de la semana, a través de su teléfono móvil. Cuando se trata de tu bienestar, no deberías tener que esperar a que una enfermera de asesoramiento te devuelva la llamada.